Fue algo precioso ver que en minutos, un problema para una persona fue resuelto por otras dos. Sin embargo, había algo más que no se podía ver con ojos humanos, y creo que era la presencia de Dios, El uso a dos personas para resolver algo a un tecero.
Para los que no saben, soy una persona que no me gusta pedir ayuda, me cuesta muchas veces hacer eso primero, sólo lo puedo llegar a hacer después que yo intente y llegue a la conclusión de que no puedo hacerlo solo. La otra persona que aportó la solución, no tuvo ningún problema en dar una información, (que es parte de su trabajo, la cual él hubiera podido cobrar) sabiendo que se dirigía a un tercero que ni él ni yo conocíamos.
Sólo hay una explicación razonable para ésto, es la intervención divina, la cual como un pequeño rayo de luz iluminó nuestro interior y proyectó la luz a los demás. Ahora pregunto si a Dios le importó algo tan tangible como esto, un auto. Cuáto más El puede hacer con nuestro ser! La Biblia dice que Dios cuida de sus hijos y hoy experimenté el cuidado de Dios y se que no hay nada pequeño o grande que a El no le importe.
Gracias Señor Jesus por tu intervención en nuestras vidas y gracias por esa luz interior que estás reflejando en mi vida.
Por Fernando D. Varela

